Santiago de Querétaro Qro. 31 de agosto de 2010.- El diputado local Gerardo Cuanalo Santos,
integrante del Grupo Legislativo del Partido Acción Nacional y presidente de la
Comisión de Participación Ciudadana de la LVI Legislatura del Estado, manifestó
que el robo a casa-habitación es sin lugar a dudas uno de los delitos más
lastimosos que ha tenido que enfrentar la sociedad en su conjunto.
Lo anterior debido a que atenta contra el patrimonio que consiste en
el menoscabo de los bienes de las personas, pero más allá de esto, se quebranta
la seguridad, la estabilidad, la tranquilidad y la confianza en los hogares de
las familias en nuestro estado.
Durante la conferencia de prensa que realizó para presentar esta
iniciativa comentó que, “como parte de los resultados obtenidos dentro de los
recorridos efectuados con el programa Estoy Contigo, hemos percibido ésta como
una demanda recurrente entre algunos habitantes que han sido víctimas de la
delincuencia y la preocupación de otros que han visto como sus vecinos han sido
parte de la estadística. Y lo peor, es encontrarnos con el desencanto y la
desconfianza de la sociedad para interponer su respectiva denuncia, ya que a
pesar de la respuesta de la policía, no les satisface la procuración e
impartición de justicia”, comentó.
Asimismo explicó que la Iniciativa de Ley que reforma la fracción II
del artículo 183 y adiciona 183 ter al Código Penal para el Estado de Querétaro
y reforma la Fracción VII del artículo 121 del Código de Procedimientos
Penales, no es otra cosa más que incrementar y hacer más severas las penas para
quienes vulneren la tranquilidad de las familias mediante el robo a casa
habitación.
“Estas reformas, plantean que se adicione el artículo 183 ter para
quedar como sigue: se sancionará con pena de tres a dieciocho años de prisión y
de 100 a 1000 días de multa, si el robo se realiza en edificio, vivienda,
aposento o cuarto que estén habitados o destinados para habitación,
comprendiéndose en esta denominación no sólo los que estén fijos en la tierra,
sino también los móviles, sea cual fuere la materia de que estén
construidos”, dijo Cuanalo Santos.
Para finalizar expuso que si para la ejecución del robo se hace uso de
violencia física o moral, se sancionará con pena de cinco a veinte años de
prisión y de 200 a 1,500 días de multa.